Gestos digitales, o cómo leer mentes.


En ambientes digitales como las redes sociales se construyen nuevas formas de comunicarnos. Estas nuevas formas han sido fomentadas por herramientas tales como stickers, emojis o memes, por mencionar algunos, que nos permiten construir mensajes cotidianos . Aunque estos elementos son solo una serie de símbolos que llevan tras de sí la carga de un mensaje y que dependen de un contexto, podemos decir que son explicitos en tanto que son visuales, registrables y enviables, dado que podemos relacionarlos inmediatamente con un mensaje "claro" por parte de quien nos envía este contenido. Lo de "visuales, registrables y enviables" puede no tener sentido ahora, pero líneas más tarde lo comprenderemos mejor.


Ante un mensaje legible y registrable tenemos la capacidad de responder de la misma manera y entablar una charla con otro usuario en cualquier plataforma porque somos concientes de que recibimos ese mensaje. Es decir, es explicito y nuestro dispositivo móvil o computadora tienen la capacidad de almacernarlo y procesarlo, y nosotros a su vez, podemos leerlo y determinar qué responder ante ese mensaje. Algunos ejemplos de este proceso son: recibir un mail, un mensaje en whatsapp o una notificación en Instagram.


Mark Presky acuño un par de términos para categorizar a quienes navegamos en Internet: nativos y migrantes digitales. Los nativos son aquellos que nacieron con la tecnología y el Internet como parte cotidiana de su vida y su forma de interactuar con otras personas. Para ellos, la necesidad de construir un lenguaje propio y exclusivo es una constante. Buscan en todo momento marcar distancia en torno al lenguaje utilizado por los migrantes digitales. En ese camino, cuando los migrantes aprenden a utilizar los gifs, el nativo busca como reemplazarlos y comienza a utilizar los stickers. Esta constante lucha por distinguirse a través del lenguaje los ha llevado a desarrollar una nueva forma de expresarse: los gestos digitales.


Los gestos digitales son aquellas acciones u omisiones que realiza un usuario de redes sociales con el objetivo de compartir un mensaje que, derivado de una subcultura digital y un contexto específico, tienen una carga emocional o ideológica profunda, pero difícil de expresar a través de un mensaje convencional.


Algunos de estos gestos son:

  • Reaccionar al contenido de otro usuario.

  • Establecer tiempos de respuesta específicos a un mensaje recibido.

  • Husmear en el contenido de otro usuario sin que esto represente una acción digital activa que le haga saber a ese usuario que su contenido fue visualizado (stalkear).

  • Dejar de interactuar repentinamente con el contenido de un usuario.

  • Bloquear a un usuario, para desbloquearlo tiempo después.

  • Eliminar la foto de perfil de alguna red social.


Estos gestos, que podrían identificarse como acciones u omisiones irrelevantes, tienen una carga simbólica y emocional muy fuerte para los nativos digitales. A través de ellos intentan transmitir, en su mayoría, un descontento con el objetivo de que el usuario que recibe dichos gestos, interprete el mensaje. El problema de estos gestos es que, a diferencia de los mensajes visuales, registrables y enviables, son señales silenciosas y encriptadas que pueden significar un sin fin de situaciones.


Si ya es complicado en sí para un nativo digital ser parte de una conversación a través de gestos digitales, el problema es mayor si consideramos que el receptor de dichos mensajes puede ser un migrante digital.


Otro elemento que he observado en torno a los gestos digitales, es que los usuarios que los utilizan, la mayoría de las veces no reconocen activamente que sus gestos conllevan un mensaje detrás. Si preguntáramos de frente a un usuario porqué dejó de reaccionar a nuestro contenido, o porqué estando en línea dentro de whatsapp no respondió a nuestros mensajes, escucharíamos razones como que no tuvo tiempo, o que no se había dado cuenta. Lo interesante viene cuando ese mismo usuario es el receptor de gestos digitales, porque comprende o intenta comprender qué hay detras de esos gestos. Es decir, pareciera que el lenguaje de gestos digitales solo existe cuando somos receptores del mismo, no cuando somos emisores.


Como es fácil de entender, las consecuencias de este nuevo lenguaje no son menores. Este texto no pretende resolverlas, sino visibilizarlas. Los gestos digitales pueden ser comprendidos desde dos fenómenos: Son una nueva forma de comunicarnos que nace derivado de la incapacidad de manejar correctamente nuestras emociones. O bien, son la forma en que estamos adaptando nuestro lenguaje a las nuevas tecnologías.


Al respecto, las plataformas han buscado adaptarse a este tipo de gestos, implementando herramientas como ocultar el número de reacciones a a un post (Instagram) , notificar cuando un usuario ha visitado tu perfil (Tik Tok), u ocultar el último momento de tu conexión (WhatsApp).