Cambia antes de que tengas que hacerlo



"El peor error que podemos cometer cuando emprendemos, es creer que siempre seremos una empresa pequeña, informal y sin grandes miras."


Emprender no es un camino fácil. Los primeros años están repletos de retos que representan grandes riesgos, y cuya solución puede ser la diferencia entre fracasar o crecer como empresa.


Cuando inicias un negocio cada peso y cada minuto deben ser invertidos de la mejor forma porque representan un gran porcentaje de tu capital. Si te equivocas, recuperar ese dinero puede tardar meses o años, y quizá para cuando lo recuperes, tu negocio no habrá resistido ese golpe.


En ese contexto, es importante aplicar la frase "Cambia antes de que tengas que hacerlo". Es decir, si sabes que un problema o reto tarde o temprano llegará a ti, no esperes a que te golpee de frente en la cara. Prevee.


Prevenir es el arte de ir un paso adelante. Y si se trata de emprender, la prevención es tu mejor aliada. Quizá no te creas todavía el hecho de que te llamen empresario, pero lo eres, y tienes que comportarte como tal. Capacitándote constantemente. Formalizando tus procesos administrativos. Planeando tu siguiente compra para mejorar tu producción o tu atención al cliente.


El peor error que podemos cometer cuando emprendemos, es creer que siempre seremos una empresa pequeña, informal y sin grandes miras. O peor aún, creer que no somos empresarios sólo porque nuestro negocio es muy pequeño. Como consecuencia de esta visión, cuando tu empresa está lista para dar un gran paso y aumentar el número de clientes o cerrar grandes tratos, lo más probable es que no estés listo y no cuentes con los elementos necesarios para responder a ese reto.


Ahora: Esto no es un mensaje motivacional. No trato de decirte que vibres alto, ni que tengas mentalidad de tiburón para triunfar. Lo que quiero sugerirte es que te mantengas al tanto sobre las innovaciones que están aplicando las grandes empresas que se dedican a lo mismo que tú. Que consideres a dónde tendrías que mudar tu local si tu negocio tuviera que crecer, o qué programas tendrías que manejar para crear o hacer crecer tu tienda en línea. Quizá estos cambios no sucedan a corto plazo en tu empresa. Pero para cuando tengas que hacerlos, estarás preparado y evitarás compras de pánico y gastos innecesarios.


También existe la posibilidad de que simplemente no tengas entre tus objetivos escalar tu negocio, lo cual es válido. Pero incluso en esa situación, los clientes también demandarán de ti nuevas habilidades, tales como incoportarte a servicios de entrega a domicilio, aumentar tu catálogo de productos o incoporar nuevas tecnologías en tus procesos de creación.


Aprovecha la capacitación gratuita que brindan cientos de plataformas. Adopta su lenguaje, sus temas de conversación. Un cliente siempre quedará impresionado cuando le demostramos que sabemos de lo que hablamos y de lo que creamos.


Te lo dice un emprendedor que vive día a día lo que ahora escribe.