Crecer con tu público.

"Muchos influencers dependen tanto del personaje que han creado, de las bromas en la calle que los volvieron famosos o de los memes que comparten, a tal punto que les resulta imposible consolidar una marca más allá de ese contenido.
Por eso lo de yuya es excepcional. Mientras otros simplemete siguen haciendo lo mismo hasta el cansancio, ella se reinventa constantemente y crece con su público."

En 1968 Andy Warhol dijo "en el futuro, todos serán famosos mundialmente por 15 minutos y esta frase se volvió icónica en su época. Hoy ese futuro es realidad. Con un golpe de algortimo podemos volvernos famosos sin importar la razón. Lo mismo por hacer el ridículo que por decir algo gracioso o bailar con la canción del momento, ya no es tan descabellado pensar que de pronto tu video alcance millones de reproducciones en tik tok o Facebook.


Ser influencer es el sueño de millones de personas. Y aunque existen cientos de ellos, pocos han logrado construir una comunidad sólida, respetuosa y fiel al paso del tiempo. Porque lo dificil no es ser famoso, sino ser constante y congruente.


Ayer, 12 de junio, la influencer, empresaria y bloguera Yuya subió una foto en IG seguida de un video en You Tube donde anunciaba que estaba embarazada. Esta noticia se volvió tendencia de inmediato y a 23 horas de que su contenido fuera posteado, ya cuenta con casi 4 millones de reacciones en IG y más de 5 millones de reproducciones en You Tube.


Esto me puso a reflexionar sobre la forma en que los influencers más famosos y reconocidos por mi generación han ido evolucionando. Hace más de 10 años, con el boom del Blog en Youtube, encontramos un contenido entretenido, completamente distinto a lo que pobremente encontrabamos en la tv, y con ello vino una ola de nuevos famosos, gracias a la viralidad de sus videos y su peculiaridad para contar historias.


Aunque como dije, existen cientos de casos, el de Yuya es uno muy particular. Es toda una profesional en todos los aspectos y ha sabido consolidar una comunidad muy fiel. Fiel a su contenido, a sus productos pero también a su vida. Pero hay una peculiaridad que me parece, es la que la ha mantenido vigente por años: Su forma de crecer y evolucionar sin perder su esencia.


Muchos influencers dependen tanto del personaje que han creado, de las bromas en la calle que los volvieron famosos o de los memes que comparten, a tal punto que les resulta imposible consolidar una marca más allá de ese contenido. Otro error común es que no logran dar el salto generacional. Aquello que nos convenció de seguirlos a los 15 o 16 años es normal que años más tarde nos parezca, aburrido, vergonzoso o hasta ridículo. Y aunque nos gustó a determinada edad, el cambio generacional implica que en unos años ese mismo contenido no le gustará a aquellos que también tienen 15 o 16 años. Por eso lo de Yuya es excepcional. Mientras otros simplemete siguen haciendo lo mismo hasta el cansancio, ella se reinventa constantemente y crece con su público.


Comenzó realizando tutoriales, manualidades y consejos y hoy, aunque el cambio no fue radical, si supo transformar la forma en que cuenta sus historias y sobre todo, que su público sigue cumpliendo años y con ello sus metas, sueños y necesidades cambiaron.

Aunque sigue teniendo esa particular voz aguda, ojos brillosos y esa espontaneidad para hablar, sus videos ahora versan también sobre cómo decorar una casa, el camino del emprendimiento y recientemente, la noticia de que será mamá.


Por último, también es destacable su congruencia. Nunca ha necesitado de chismes, burlas hacia otras personas, productos fake o uso de groserías para crear contenido. Tampoco ha necesitado presumir lujos para aumentar sus seguidores. Ha sido ella en esencia y su público se lo agradece. Al rededor de la noticia de que sería mamá algunas cuentas quisieron colgarse de su fama subiendo memes al respecto, y los usuarios no perdonaron. De inmediato defendieron a Yuya y ese efecto es bien interesante. Por eso digo que su público es fiel y sincero.


En tiempos de humillaciones disfrazadas de "bromas callejeras", hipersexualización de contenido, e influencers metidos en escándalos por promover partidos políticos en plena veda electoral, lo de Yuya es un suspiro y una motivación para recordar que sí puedes alcanzar el éxito siendo tú mismo.