El arte de perder el tiempo





Si de distraerse se trata, existen mil maneras de perder el tiempo cuando estamos trabajando. Muchas de ellas están relacionadas con hobbies, ocio y videos de tik tok, pero de lo que hoy quiero contarte es sobre una de las formas en que puedes estar perdiendo el tiempo, o peor aún, se lo puedes estar quitando a tu equipo de colaboradores.


Las reuniones laborales son una herramienta importante para mantener vivos los lazos que existen dentro de un equipo. Te ayudan a dar seguimiento al esfuerzo y aportaciones de cada miembro, pero también te permite pelotear ideas que pueden convertirse en grandes proyectos o productos si son escuchadas a tiempo.


El problema es que aveces abusamos de ese recurso, y convertimos una herramienta útil en una pérdida de tiempo. Y como el tiempo es dinero, puede darse el caso en que tú mismo seas el causante de pérdidas económicas en tu propia empresa sin estar conciente de ello.


Identificar el problema

¿Cómo saber si tus reuniones forman parte del arte de perder el tiempo?

  • Realizas reuniones de más de 90 minutos.

  • Programas más de una reunión por semana.

  • No dejas hablar a todos los participantes de la reunión.

  • Si surgen temas sobre la marcha de la reunión, te concentras en ellos.

  • Al finalizar la reunión sigues teniendo los mismos pendientes que tenías antes de comenzarla.

Si crees que diste positivo a ser el jefe que aburre en las reuniones, estás a tiempo de implementar una solución. No sólo por el bien de tu empresa, sino por el ambiente de tu equipo de trabajo. Si están desmotivados, temerosos a participar o distantes en periodos en que necesitas su atención, esto puede provocar que dejen de ver su trabajo como una buena opción, o que simplemente opten por darte el avión para no intervenir en tu dinámica.


A continuación te comparto algunos consejos que pueden servirte para aprovechar el tiempo de mejor forma.

  • Presenta un orden del día en cada reunión con los puntos sobre los que te interesa hablar y escuchar.

  • Procura que tus reuniones duren como mácximo 90 minutos. En tiempos de pandemia esto resulta fundamental. Nos aburrimos y distraemos más rápido frente a una cámara.

  • No programes reuniones con muchos participantes. Menos es más.

  • Promueve la participación de todo el equipo, pero modera el tiempo en que pueden participar.


Optimiza el tiempo, es un recurso importante y su inversión resultará fundamental en los primeros años de un proyecto.